jueves, 7 de abril de 2011

¿Acabaremos cayendo en la trampa?

El hombre está acostumbrado a pagar un precio por cualquier cosa. Se paga por todo. Lo dicen los impuestos, lo dice el día a día. Pero, lo que también vemos con el paso del tiempo es que nuestra sociedad evoluciona y llegan nuevas formas de ver la realidad como puede ser Internet. ¿Si pago un euro por un periódico en la calle, cuál es el motivo por el que no debo pagarlo por verlo en mi ordenador?
The New York Times ha decidido empezar a cobrar por sus ediciones digitales. Mucha gente no lo entiende pero yo sí que lo apoyo, ya que, en Internet puedes llegar a enterarte de todas las noticias al igual que lo haces en un periódico escrito. ¿Es necesario ese cobro por contenidos? Dicen los dirigentes del New York Times que se trata de cobrar a los usuarios más habituales y que más visitan la página. ¿Es lógico?
No sé si está es beneficioso o no, si merece la pena cobrar por las informaciones en Internet; pero lo que está claro es que antes o después van a empezar a cobrarse dichos formatos en nuestro país y la pregunta del millón la sabemos todos. ¿Pagaremos por ello?

jueves, 31 de marzo de 2011

Sí, nos encanta exagerarlo todo

Estamos acostumbrados a recibir catástrofes humanas cada cierto tiempo. Cada vez con menos tiempo entre ellas. Este principio de año le toco a Japón. Es  inimaginable la cantidad de información que nos llega desde el país nipón. Lo más llamativo de este desastre además, por supuesto, del dolor de las víctimas y de un pueblo consternado, han sido las declaraciones de muchos, recalco, muchos españoles que viven en Japón y que han criticado duramente a los medios de comunicación españoles por el trato y la difusión de información sobre la catástrofe. ¿Exageran los medios?
Desde que me gusta la información, me gusta saber lo que pasa a mi alrededor y lo que pasa en todo el mundo siempre he tenido una cosa clara: los medios de comunicación ‘disfrutan recreándose’ en grandes desastres o catástrofes. Les encanta lo extraordinario, lo que va más allá de lo habitual. Es cruel, pero parece que cuántos más muertes se producen en un cataclismo como el de Japón más se esfuerzan los medios por llegar al lector y en impactarle con una cifra de 1.000.000 fallecidos y no escrito en letra.
Ya me enseñaba en la facultad un profesor a valorar lo novedoso, lo extraordinario. Eso sí que es noticia, me decía. Pero, en realidad creo que se exagera con todo este tipo de acontecimientos y seguro que en unos días no hablamos ya apenas de Japón y de su desgracia por no mencionar que nos ha llegado tanta información desde allí porque es un país desarrollado y no se trata de un huracán en Sudamérica.

jueves, 3 de marzo de 2011

¿Somos libres?

Como ocurre en la mayoría de los ámbitos de la vida, siempre no queremos comparar con los estadounidenses. Unas tierras que conquistamos hace años y a que ahora están convertidas en la primera potencia mundial. Parece que nos diferenciamos bastante de ellos pero, en realidad, estamos muy cerca. En Estados Unidos, cualquier persona puede conocer cualquier cosa acerca del Estado, tiene la posibilidad de informarse y conocer de lleno lo que ocurre en su país. ¿Qué ocurre en España?
En España, la situación cambia bastante. No parece fácil conocer cualquier información de primera mano. No puedes ir a una oficina del Ministerio a preguntar lo que quieras mientras en Estados Unidos el tratamiento de la información es radicalmente distinto. Puedes hablar de procesos, de acuerdos, de trámites administrativos. Lo puedes hacer de muchas cosas en las que en España, por mucho que hablemos de libertad de información, nos cuesta un mundo conseguirla.
Por eso, cada vez convence más a nuestra sociedad el sistema de tratar la información al otro lado del charco. Nada que ver. Por mucho que vayamos proclamando la libertad en todos los ámbitos posibles estamos muy lejos de alcanzar la verdadera libertad encontrada allí. La pregunta es si es que no interesa llevar el derecho de la información de esa manera y si a la gente que está en el poder le interesa el cambio de alguna forma. Lo que sí que es cierto es que en eso, como en muchas cosas, estamos a años luz.

jueves, 17 de febrero de 2011

No tropezar en la misma piedra
A falta de poco más de tres meses para las elecciones municipales vuelve la polémica sobre ETA y las urnas. Este año se llama Sortu la nueva marca electoral de Batasuna. Después de que la policía confirmase los vínculos entre Sortu y la antigua Batasuna, no queda ya ninguna duda de que no ilegalizar este nuevo partido sería un error. Los terroristas están buscando todo tipo de vías para estar en las instituciones y, después de ser registrado Sortu la semana pasada en Madrid, no podemos sino comprender que se trata de una formación al servicio de ETA. El informe policial no detalla pruebas directas que muestren a miembros de ETA o de la izquierda abertzale hablando sobre el futuro pero lo que está claro es que se debe ilegalizar este partido y no se puede caer una vez más en la duda de si pertenecen a una banda terrorista o no. Mientras tanto, Sortu convoca una marcha silenciosa para el sábado en Bilbao para pedir su legalidad. Cada uno a lo suyo. No podemos volver a tropezar otra vez en la misma piedra de Batasuna y de ANV. El hecho de que las listas de Sortu estuviesen en las elecciones del próximo mayo sería un enorme paso atrás, que supondría tirar por la borda el trabajo de mucha gente por evitar la presencia terrorista en las urnas.

jueves, 10 de febrero de 2011

Cambio de ciclo

Parece ser que el 2011 es el año de la revolución social contra los permanentes gobiernos del norte de África. Desde Túnez hasta Egipto. Parece mentira que un mismo gobierno dure 32 años como ocurre en Egipto, sin dar oportunidad a la entrada de otras alternativas. Hay que tener en cuenta que Mubarak ha pertenecido a las altas esferas del ejército. Esto puede condicionar bastante la situación para llegar a la situación actual El principal problema del régimen es que no ayuda mucho a que la mayoría de la población egipcia no tuviese un gran número de personas bien formadas. En los países árabes se ha llegado a crear un clima de reivindicación después de que la formación de los jóvenes vaya en aumento. La sociedad árabe continúa su evolución y por boca de los jóvenes está descubriendo que podía ir en un nivel superior y que se está quedando más retrasada. Es evidente que el desarrollo de los países africanos no va a ser igual que el de países desarrollados pero la sociedad exige un avance, una forma más efectiva de evolucionar. Los jóvenes, acostumbrados al negocio familiar, acuden ahora a una formación universitaria al darse cuenta que es una forma más fácil de seguir hacia adelante. Sin embargo, lo que parece que no quiere evolucionar es el gobierno de Mubarak que a pesar de dar a entender que no se volverá a presenta como candidato en el poder, se resiste a dimitir y ha creado un clima de revuelta bastante odioso. No hay solución a primera vista en Egipto. Aunque no es solo allí, ya empezó el año con las revueltas de Túnez. El mundo árabe se revela. Quiere estar a la altura del resto del mundo, pero el modelo de gobierno en estos países se niega. El tiempo dictará sentencia.

sábado, 29 de enero de 2011

No acabamos de resolver 'Palomares'

Igual la gente escucha hablar de Palomares y no sabe ni siquiera que es una localidad. A día de hoy, y tras 45 años desde el accidente nuclear sobre esta pequeña pedanía al sur de Almería, el acontecimiento vuelve a resurgir con la visita de nuevos ‘enviados’ nucleares desde Estados Unidos.
Todo ello teniendo en cuenta que, durante este largo periodo de tiempo, se ha hablado más bien poco del conflicto y ha llegado incluso a ridiculizarse con el famoso baño de Fraga junto al embajador americano de la época, para quitarle importancia. La principal circunstancia de duda que surge el llegar este conflicto hasta nuestros días es la actuación durante este tiempo del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). Después de que su presidente, Juan Antonio Rubio, asegurase que “no se había mirado si existía contaminación y que lo de debajo de la tierra no tiene importancia para el de arriba”, surgieron muchas declaraciones de toxicólogos en contra y que aseguraban que existía en esa zona cantidad de plutonio resaltable y que podría llegar a ser perjudicial para la salud humana. Parece que ahora es cuándo se quiere llegar a la verdad de una vez por todas.
Son muchas dudas, son muchas incógnitas, son muchas preguntas que los más mayores del lugar todavía no consiguen entender. ¿Existe todavía peligro en Palomares? ¿Cuáles fueron las verdaderas causas para no solucionar en el momento? Muchas preguntas, pocas respuestas y lo más claro de todo es que las relaciones entre España y Estados Unidos no acaban de funcionar del todo, ni para una situación de este calibre.