Parece ser que el 2011 es el año de la revolución social contra los permanentes gobiernos del norte de África. Desde Túnez hasta Egipto. Parece mentira que un mismo gobierno dure 32 años como ocurre en Egipto, sin dar oportunidad a la entrada de otras alternativas. Hay que tener en cuenta que Mubarak ha pertenecido a las altas esferas del ejército. Esto puede condicionar bastante la situación para llegar a la situación actual El principal problema del régimen es que no ayuda mucho a que la mayoría de la población egipcia no tuviese un gran número de personas bien formadas. En los países árabes se ha llegado a crear un clima de reivindicación después de que la formación de los jóvenes vaya en aumento. La sociedad árabe continúa su evolución y por boca de los jóvenes está descubriendo que podía ir en un nivel superior y que se está quedando más retrasada. Es evidente que el desarrollo de los países africanos no va a ser igual que el de países desarrollados pero la sociedad exige un avance, una forma más efectiva de evolucionar. Los jóvenes, acostumbrados al negocio familiar, acuden ahora a una formación universitaria al darse cuenta que es una forma más fácil de seguir hacia adelante. Sin embargo, lo que parece que no quiere evolucionar es el gobierno de Mubarak que a pesar de dar a entender que no se volverá a presenta como candidato en el poder, se resiste a dimitir y ha creado un clima de revuelta bastante odioso. No hay solución a primera vista en Egipto. Aunque no es solo allí, ya empezó el año con las revueltas de Túnez. El mundo árabe se revela. Quiere estar a la altura del resto del mundo, pero el modelo de gobierno en estos países se niega. El tiempo dictará sentencia.
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